Las Vaporfly 4% y Next% son aceptadas y veto a las Alphafly

Prensa/COV/Jabeando/Deportivas/02-02-2020.- Ya hay veredicto de World Athletics (Federación Internacional) sobre las zapatillas ‘mágicas’. Las Nike Vaporfly 4% y las Next%, los dos modelos ya comercializados, seguirán permitiéndose, pero no podrán utilizarse en competición las estratosféricas Alphafly porque se prohíben de manera indefinida las zapatillas que tengan más de 40 milímetros de grueso de suela y sólo se permitirá una placa de fibra de carbono. Además, a partir del 30 de abril un calzado deberá llevar cuatro meses en el mercado para que pueda ser usado en competición.

Continúa así en vigor el calzado con el que están realizados los récords del mundo de maratón. El de Kipchoge (2h01:39 en Berlín 2018 y rebajó en 78 segundos el anterior tope) se hizo con las Vaporfly 4% y el de Brigid Kosgei (2h14:04 en Chicago 2019 y quitó 81 segundos a la plusmarca de Radcliffe) con las Next%. Se estima que estas últimas zapatillas están al límite de esos 40 milímetros exigidos de grueso de suela. 31 de los 36 podios en grandes maratones de 2019 se hicieron con Vaporfly. Se abrió el debate si era legal, porque algunos estudios consideran que tienen un ahorro energético de más del 5%. “Es dopaje tecnológico”, dice el científico crítico Yannis Pitsiladis. World Athletics y su grupo de expertos opina diferente.

Las Alphafly son las que se quedan fuera “con una moratoria indefinida”. Es el calzado de Kipchoge en su reto de Viena, con el que hizo 1h59:40 con liebres permanentes sobre 42.195 metros. Tienen suela exagerada y tres placas. La gran gesta de las dos horas fue la que abrió de par en par las puertas del debate de las zapatillas. Ese calzado superaría los 40 milimetros de suela (más de 50 milímetros), con la espuma ZoomX, que sería una de las claves para impulsar las placas de fibra de carbono.

Tampoco se podrán utilizar algunos de los prototipos de clavos que se vieron en algunos atletas de Nike durante los Mundiales de Doha, ni los clavos híbridos que se han visto fabricados ‘semiartesanalmente’ sobre las Vaporfly 4% o Next%.

La decisión la recomienda una comisión independiente de expertos compuesta por técnicos, atletas, profesionales de la salud y la ciencia y expertos legales y ha sido aprobada por el Consejo de World Athletics.

Los tres puntos concretos del veto indefinido para un determinado tipo de zapatillas son:

“La suela no debe ser más gruesa que 40 mm”.

-“La zapatilla no debe contener más de una placa o cuchilla rígida incrustada (de cualquier material) que se extienda por toda la longitud. La placa puede estar en más de una parte, pero esas partes deben ubicarse secuencialmente en un plano (no apiladas o en paralelo) y no deben solaparse”.

-“La zapatilla no debe contener más de una placa o cuchilla rígida incrustada (de cualquier material) que se extienda por toda la longitud. La placa puede estar en más de una parte, pero esas partes deben ubicarse secuencialmente en un plano (no apiladas o en paralelo) y no deben solaparse”.

-“Para un zapato de clavos, se permite una placa adicional (a la placa mencionada anteriormente) u otro mecanismo, pero solo con el fin de unir las puntas a la suela, y la suela no debe ser más gruesa que 30 mm”.

World Athletics también endurecerá el tiempo de introducción de una zapatilla en competición: “Desde el 30 de abril de 2020, cualquier zapato debe haber estado disponible para su compra por cualquier atleta en el mercado abierto (en línea o en la tienda) durante un período de cuatro meses antes de que pueda usarse en competición. Si una zapatilla no está abiertamente disponible para todos, se considerará un prototipo y no se permitirá su uso en competición. Sujeto al cumplimiento de las reglas, se permitirá que esté personalizado por razones estéticas o por razones médicas para adaptarse a las características del pie de un atleta en particular”.

Las marcas tendrán entonces hasta el 30 de abril para presentar sus nuevos modelos, lo justo para que puedan ajustarse para los Juegos de Tokio (cuatro meses exactos). Tendrían que adaptarse a las reglas de suela y de sólo una placa. Adidas tiene previsto presentar uno de manera inminente, y ya lo han hecho Hoka, New Balance, Brooks…

Así se pronunció Sebastian Coe, presidente de World Athletics sobre este tema: “Al entrar en el año olímpico, no creemos que podamos descartar los zapatos que han estado disponibles en general durante un período considerable de tiempo, pero podemos trazar una línea prohibiendo el uso de zapatos que vayan más allá de lo que está actualmente en el mercado. Creo que estas nuevas reglas logran el equilibrio correcto al ofrecer certeza a los atletas y fabricantes mientras se preparan para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Si hay más evidencia disponible que indique que necesitamos ajustar estas reglas, nos reservamos el derecho de hacerlo para proteger nuestro deporte”.

Todas las medidas van enfocadas a la élite y deja un vacío para el atletismo popular. “No es nuestro trabajo determinar el mercado de zapatillas para todo el mundo. Si la gente quiere correr una maratón con Vaporfly o cualquier otro calzado, no es nuestro trabajo impedirlo. Pero si persigues un registro certificado, entonces estás clasificado como élite y tienes que cumplir con las reglas”.

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