Hace 46 años en el Fórum de Inglewood / Alexis Arguello se tituló campeón pluma, noqueando sorpresivamente al “Púas” Olivares

Por Simón Piña

Prensa/CIB/Jabeando/24-11-2020.- En una pelea en la que el fantástico Púas Olivares dominaba casi a placer, el nicaragüense Alexis Arguello volteó el resultado del combate con un sorpresivo nocaut en el round 13. De esta forma el pegador pinolero alcanzó el primero de los tres títulos mundiales que coronaría en su brillante carrera. El combate tardó en llevarse a cabo y estuvo rodeado de gran expectativa, ya que enfrentaba a dos peleadores que con el tiempo serían dos leyendas del boxeo. Para el momento de la pelea, Olivares exhibía el impresionante récord de 76 ganadas, 69 de ellas por Ko y 1 empate, por su parte Arguello presentaba una trayectoria de 41 triunfos, 36 por Ko y 3 derrotas.

El encuentro se efectuaba en el fabuloso Fórum de Inglewood en la ciudad de Los Ángeles, en este escenario la idolatría la acaparaban dos leyendas del boxeo, Rubén Olivares y Mantequilla Nápoles. El Púas venía de ser un brillante monarca de la división Gallo, de hecho, se le considera el más grande de la historia. Por problemas con el peso subió a la división Pluma, donde aprovechó el retiro del panameño Ernesto “Ñato” Marcel, para adjudicarse el título vacante noqueando al japonés Zensuke Utagawa. De modo que Olivares efectuaba la primera defensa de ese título Pluma ante el peligroso nicaragüense.

Arguello venia de fallar en un intento por coronarse campeón Pluma, al ser derrotado, a comienzo de ese mismo año 1974, por el entonces campeón Ernesto Marcel, en Panamá. Pero entre sus víctimas, se contaban hombres como el canadiense Artur Haffey – noqueador de Olivares – y el cubano-español José Legra, ex campeón mundial Pluma. De modo que, Arguello era un retador temible. Ya Olivares había expresado con desenfado que no deseaba enfrentarlo porque: “Es demasiado alto y mi compadre, el “famoso” Gómez me dijo que pega fuerte”.

Las negociaciones para el arreglo del combate habían sido difíciles debido a las precauciones de Olivares y a las exigencias económicas de Arguello.

LA PELEA

En medio de una expectativa fantasmal, en un Fórum copado de mexicanos, sonó la campana para el primer round. Todos contenían la respiración. Olivares daba saltitos y se desplazaba alrededor de Arguello, ejecutando leves movimientos de cintura. Arguello, alto y sereno, alzaba su guardia y le seguía con la mirada. Olivares se llevó este primer round con un boxeo alegre y una rápida derecha que conectó al rostro de Arguello en el centro del ring. Los rounds 2 y 3 fueron para el retador que logró alcanzar al monarca con fuertes jabs de izquierda y directo de derecha al rostro del campeón. Del 4to. en adelante Olivares ejerció dominio con su velocidad de pierna y su habilidad de entrar y salir pegando. Arguello respondía valientemente, pero la clase y la veteranía del campeón parecían superarlos.

Los rounds mejoraron en intensidad y ambos peleadores exhibieron sus mejores artes. Olivares, con ataques selectivos, entrando y saliendo, aunque sin desbocarse para evitar la peligrosa pegada de Arguello. El nicaragüense se veía confundido, aunque ensayaba mortíferos ganchos tratando de definir la pelea por la vía violenta. El público aupaba a su ídolo y empezaba a olfatear que ya entraba en dominio de la pelea. Los intercambios de golpes aumentaban y Olivares asumía grandes riesgos. Arguello trataba de responder, pero el mexicano se crecía en cada lance. “México, México, México…” deliraba la afición al ver al Púas ejercer dominio en la pelea. Pero había un temor oculto detrás de esos vítores. No se puede arriesgar tanto porque el nicaragüense es un pegador temible.

LOS TEMORES SE HICIERON REALIDAD

En el round 12, Olivares lucía desbordado, mientras que Arguello se veía cansado e impotente ante la ofensiva del Púas. No se veía al mexicano con una pegada tan potente como la que había exhibido mientras fue monarca en los Gallos, de haber sido así, difícilmente Arguello hubiera podido llegar de pié a estas alturas del combate. Pero el nica había aguantado todo y estaba firme dando la batalla. Salieron para el round 13 con un Olivares dominador y un Arguello urgido de reaccionar, a ver si le daba un vuelco a la pelea. Apenas empezó el round 13 se produjo una acción y Olivares se fue violentamente a la lona, producto de un potente gancho de izquierda de Arguello. Fue demasiado rápido. A la afición se le heló la sangre.

Olivares se puso de rodillas e hizo un esfuerzo por incorporarse. El réferi Dick Young contaba parsimoniosamente, una vez de pié, el mexicano tomó la temeraria decisión de lanzarse a un ataque suicida, en lugar de evitar el cambio de golpe, desplazándose o buscando el clinch, pero no pudo contener sus impulsos y su casta de guerrero lo llevó a un intercambio fatal. Un uper de Arguello a la mandíbula de Olivares lo derribó definitivamente, pese a que la mayoría veíamos ganando a Olivares, los jueces llevaban la siguiente puntuación: el réferi Dick Young la tenía 8-4 a favor de Arguello, mientras que los jueces Larri Rozzadilla 6-5 y un round empate a favor de Arguello también y finalmente George Latka la llevaba igualada 5-5 y un empate. Todavía nos sigue sorprendiendo esa votación.

DE ESTA MEMORABLE PELEA SE HAN CUMPLIDO YA, 46 AÑOS.

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